Me pregunto en cuántas fotografías de turistas me he colado ya. También me pregunto por qué sigo visualizando fotografías en papel brillante y medio desenfocadas, como si fueran los 90.
Entradas
Mostrando entradas de abril, 2017
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Todos los días, al bajar por la Sexta Avenida de camino a casa, me integro en un enjambre de neoyorquinos que también salen del trabajo. ¿Qué tiene esto de peculiar? Que en esta ciudad, la gente habla sola por la calle. Eso es lo que diría mi abuela. Hablan solos con sus auriculares puestos, gesticulan, se ríen histéricamente, dicen "like" 20 veces y revelan sus secretas experiencias de la noche pasada a la persona que está al otro lado de la línea... y al el resto de viandantes que caminamos formando un escuadrón alrededor (y queremos escuchar). Ayer lo hice yo también. Me puse los auriculares, miré al frente y empecé a hablar en castellano con mis padres. Al principio era una sensación extraña, y sentía miradas de reojo como las que yo he ido repartiendo desde que llegué. Pero después me di cuenta de que, desde mi burbuja comunicativa, me importaba un pimiento la reacción de la gente que pasaba por mi lado. Igual que a ellos. Y me sentí un poco más Carrie Bradshaw. Sí.
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Al pasar por Bryant Park, huelo las flores que hace un par de semanas estaban sepultadas bajo la nieve. El sol calienta y la gente empieza a quitarse chaquetas, acortar mangas y faldas, sonreír más, caminar sin tanta prisa. En España decimos que la primavera, la sangre altera. Aquí, somos todos abejorros revoloteando entre colores después de los duros meses del invierno. Y es una sensación extraña el cambio de temperatura repentino, el cambio de ciudad, en cambio de gente... parece que el cambio de estación es un cambio de mundo en sí.
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Andaba pensando en los pegotes de Van Gogh, la luz de Rembrandt y los vacíos de Hopper cuando me di cuenta de que apenas caían ya gotas. Central Park se abría camino delante de mí y no pude más que seguirlo, por una vez que llevaba botas de agua. Una madre joven corría con el carrito y los niños riendo despreocupadamente. Y de repente, no se oía nada más: el tráfico era un murmullo lejano. En las zonas de hierba encharcada, las flores permanecían cabizbajas mientras los pájaros buscaban alguna migaja flotante. Los cuervos azulados graznaban con unos chillidos metálicos desde las copas de los árboles desnudos, vigilando su territorio. Apenas había nadie más. Solo unos cuantos almendros que se habían atrevido a florecer y yo. Los rascacielos volvieron a rascar el cielo cuando las nubes se marcharon. Con los primeros rayos de sol, las ramas mojadas parecían estar pobladas de diamantes que brillaban al pasar. Los reflejos otoñales en el agua eran solo eso, un espejis...
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Al 99% restante le parece un engañabobos, pero la lotería toca. En este caso, la de entradas de obras de Broadway. ¿Quién va a ir a al teatro un miércoles al mediodía? Pues ahí estaba yo: me han tocado entradas de "lotería" (a precio muy reducido) para tres obras diferentes y, por primeriza, he acabado en una que no tenía prevista pero ha resultado ser muy buena: "If I forget", dirigida por Daniel Sullivan y protagonizada por un puñado de actores forjados en Broadway, series de televisión y películas, como Kate Walsh ('Anatomía de Grey') o Jeremy Shamos ('Birdman', 'Better call Saul'). En otro orden de cosas, me he sacado el carnet de la biblioteca pública de Nueva York y he acudido a un evento para conocer gente en un hotel cerca de Times Square, con jazz en directo y "happy hour" (bebidas más baratas durante un par de horas, woohoo). Me he llevado unos cuantos números, ¡la cosa la progresando!
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Son prácticamente las 12 de la noche, he acabado de trabajar hace escasos 20 minutos y estoy cenando pan con chocolate (bueno, vale, no voy a ser dramática, también yogur con cereales). Y estoy tremendamente feliz porque he ido a cubrir esto: 50 años del discurso contra la guerra de Vietnam de Martin Luther King Jr. Increíble la energía de Riverside Church en Harlem #newyork #MLK #BeyondTheDream50 #BeyondVietnam Una publicación compartida de N. (@_sunnyjune) el 4 de Abr de 2017 a la(s) 6:21 PDT